Conmueve velada dedicada al piano

Por

Alejandro Fernández

(22-Sep-2011).-

Crítico musical

 

Un recital único y que terminó casi a las 11 de la noche ofreció el pianista Tong -Il Hang en su nueva visita a la ciudad en la edición número 17 del Festival Internacional Sala Beethoven 2011.

Para complacer al numeroso público que ya lo había admirado hace 3 años, el coreano decidió tocar acompañado de su amigo Jorge Gallegos y de su esposa, Helen Lee.

En el inicio, Hang y el director artístico del festival ejecutaron la hermosa Sonata en Re Mayor para dos pianos, K. 488 de Mozart. Fue un auténtico deleite disfrutar de tan encantadora pieza ejecutada con animosidad, empeño y gracia.

Los pianistas captaron a la perfección el irresistible tono galante, muy especialmente en el Allegro con spirto y el Andante, conmovedor.

El público los aplaudió con afecto, pues había numerosas amistades del promotor cultural en el Auditorio San Pedro el pasado martes por la noche.

Apenas recién casados el año pasado, Helen y Tong hicieron patente su buen entendimiento musical en la versión original para dos pianos de las “Variaciones sobre un tema de Haydn”, Op. 568, de Brahms, más conocida en su transcripción orquestal.

Los esposos hicieron gala de un magnetismo y una fibra interpretativa convincente.

Todavía esperaba al coreano un reto mayúsculo, la ejecución de dos grandes sonatas de Beethoven, primero la compuesta en Mi Mayor y señalada con el Op. 109, la antepenúltima, y luego la famosa Sonata en Do Menor, Op. 111, pieza final de este tipo de forma musical.

Fueron más de 50 minutos en que el maestro coreano se elevó a altos grados de espiritualidad y dominio técnico. Su temperamento sensible se notó al tocar con absoluta transparencia y musicalidad.

La emoción del público se manifestó con aplausos de pie y una satisfacción visible en los rostros y comentarios de los asistentes.