Su fiesta pianística está de aniversario

Por

Luisa García
(27-May-2009).-

En 1995, cuando en Monterrey recién empezaba el interés por escuchar música clásica en piano, Jorge Gallegos, quien había estudiado piano en Europa y Estados Unidos, había coordinado el área de música de la ESMDM, y tenía programas de radio y televisión, se animó a organizar un evento pianístico.

Decidió ponerle por título Primer Festival Internacional de Piano Sala Beethoven, sabiendo que vendrían más eventos similares. Y si bien imaginaba el trabajo que implicaba, no imaginó el esfuerzo que representaría lograr año con año organizar otro ciclo.

“Desde el primer momento le llamé Primer Festival. Creo que inconscientemente estaba pensando que iba a haber más, aunque nunca imaginé que habría al menos 15”, comparte Gallegos, quien hasta la fecha sigue organizando el evento con mucho esfuerzo, y pocos recursos.

Hoy, el evento ya goza de prestigio y de un público cautivo. Sin embargo, aún no llega a su plenitud, pues, pese a contar con exponentes de gran nivel, el Auditorio San Pedro, donde se ha realizado desde la primera ocasión, nunca se llena a toda su capacidad.

Esto a pesar de que se regalan muchos boletos a través de Radio Nuevo León, e incluso los alumnos y maestros de la ESMDM y de la Facultad de Música de la UANL pueden entrar gratis a los eventos con tan solo presentar su credencial.

A pesar de que algunas escuelas ya incluyen la música como parte de su currículum, y de que existen organismos culturales cada vez más complejos y comprometidos, el público de la música clásica se ha mantenido más o menos constante.

“Sí hay nuevas caras en el público, pero siempre luchamos contra corriente, que es la que apoya la música popular. El pueblo de México sigue gustos estéticos totalmente primitivos musicalmente, la gente no crece, y tampoco intelectualmente. No le veo otra forma de contrarrestarlo, que no sea con la ayuda de los medios”, sentencia.

“Sí hay un interés genuino, tenemos un público constante de entre 500 y 700 personas. Pero creo que la iniciativa privada, gobierno y los promotores culturales debemos formar un frente común para tratar de resolver la ecuación de raíz: enfocándonos a la educación para que las escuelas sean semillero de futuros públicos”.

A pesar de las dificultades (por poco se cancela la edición de este año debido a la falta de recursos), el Festival subsiste con una gran determinación por parte de su único organizador, Gallegos.

“El Festival Sala Beethoven ha sido deficitario toda su vida, hasta el día de hoy. Es una cosa con la cual hemos aprendido a vivir, sin embargo, el deseo principal sigue y me he apoyado en varios patrocinadores con los que hasta la fecha hemos hecho una sinergia muy positiva”.

Éste es el caso del Conarte y el municipio de San Pedro, que han facilitado siempre el Auditorio San Pedro para los conciertos.

Pese a los problemas, el evento ha logrado mantenerse, siempre con la presencia de grandes figuras.

En los últimos años, entre sus invitados han estado el coreano Tong Il Han, el ruso Boris Berman, la alemana Konstanze Eickhorst, la norteamericana Barbara Nissman, la venezolana Vanessa Pérez, el canadiense Stewart Goodyear, el finlandés Antii Siirala, el boliviano Walter Ponce y la eslovena Dubravka Tomsic.

“Todos los pianistas que han venido tienen un gran nivel, se presentan en Nueva York, Londres, París, es gente muy reconocida con muchas grabaciones”.

Además, hay lista de espera de pianistas que quieren participar en el Festival.

“Los pianistas, público, amigos y melómanos te empujan a continuar. Para quienes amamos la música clásica, este tipo de manifestaciones son tan importantes…”, revela Gallegos, quien por primera vez en 20 años volverá al escenario para tocar piano en público, cerrando el programa del 2009, en diciembre.

“Fue una decisión difícil porque son 20 años de no tocar en público y de practicar poco, pero fue un consejo que me daban mis amigos pianistas, y una de las principales razones en mi decisión de volver es demostrar que creo en la necesidad de practicar un instrumento.

“Pero me siento con cierta preocupación, el piano es como el atletismo, si no lo practicas pierdes la condición, y para retomarlo necesitas un trabajo constante”, expresa Gallegos, “estoy disfrutando mucho el proceso de reconstrucción de la técnica”.

El programa de este año arranca hoy con un recital del pianista mexicano Jorge Federico Osorio, a las 20:30 horas en el Auditorio San Pedro. En el ciclo también participarán la rusa Anya Alexeyev, la argentina Lorena Eckell, el inglés Michael Roll, el húngaro Peter Frankl, la mexicana Eva María Zuk y el brasileño Jean Louis Steuerman.